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6:00 AM ¡El despertador cumple su función básica!
Casi 25 minutos después estaba en el carro manejando sobre la carretera que va de Dominical hacia Uvita a más de 90 kilómetros por hora. Esta en excelente estado y la vista es impresionante.
Una vez en Uvita, dejamos el carro en el parqueo de Dolphin Tours, nos chequeamos y a las 7:30 de la mañana estábamos viendo como los operadores cruzaban la playa en un Land Rover con un bote atrás.
El Dolphin V, propiedad de “Capi” seria la nave que nos llevaría hasta la isla. Nos acompañaron una pareja desde Bélgica y otra pareja de “ticos” que al igual que a nosotros, no les dolió pagar $95 por el ride.
Luego de una hora de viaje, pudimos observar tortugas, delfines y algunos pájaros descansando sobre troncos que flotaban a la deriva. Es impresionante el color del agua y lo limpio que es el mar en esta zona del país.
El capitán nos conto que la isla aparece frente a nuestros ojos en el momento en que ya no podemos ver la costa desde donde nos embarcamos. Esperamos casi hora y media para ver una pequeña franja de tierra en el horizonte.
Se me ocurrió preguntar cuál era la profundidad en ese momento, ya que vi una tortuga nadando muy cerca de nosotros y quise fotografiarla desde abajo del agua, después de todo, este ride era para snorkelear! Pero “mas de 150 mts” no es una respuesta que lo envalentone a uno…
Después de casi dos horas llegamos a la isla. Es una mezcla entre lo que la gente puede ver en la serie de televisión Lost y lo que vimos en Jurassic Park; adornado con fenomenales formaciones rocosas, exuberante vegetación y playas de arena blanca.
Es una vista estupenda, bastaba con mirar el color del mar. Tonos turquesa se fundían con el azul o celeste de las aguas, a veces el sol iluminaba el fondo que estaba lleno de peces de innumerables colores y resplandecían casi mágicamente, eran maravillosos.
Una vez allí, nos pusimos el equipo de snorkel y nos mandamos al agua. Quedamos maravillados por la cantidad de especies que pudimos observar. Además las formaciones rocosas alrededor de la isla dan la impresión de estar “volando” sobre cañones atestados de peces, rayas y tortugas.
Se pueden ver escurridizos tiburones, tortugas marinas, e incontables peces nadando alrededor de las piedras. Pero lo que caló en nosotros fue el hecho de poder ver bancos de peces moviéndose en perfecta sincronía, mas de mil animales moviéndose al unisonó, como si fueran uno solo y por supuesto, estar en medio de ellos, es algo que no es fácil de describir, pero si les gusta el buceo y el snorkel, Isla del Caño es sin duda; una de las mejores opciones accesibles sin volarnos un montón de plata para disfrutar de esta emocionante actividad.
El precio incluyó transporte, bebidas no alcohólicas y almuerzo que pudimos disfrutar en la playa sentados en unas bancas en medio de altas palmeras a la orilla del mar a unos pasos de donde revientan las olas, bastante tuanis por cierto!
Así que gente, lléguenle, el ride vale la pena, se paga solo! Ya a las 4 de la tarde estábamos de vuelta en Uvita, nos sentamos a ver el atardecer mientras nos tomábamos una que otra bebida espirituosa!
+ De vuelta al Ruletero
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